A pesar de la percepción de inseguridad que se tiene del municipio, la ciudadanía se desbordó para celebrarlo por las calles entre talco y espuma.
El pueblo mágico de Ocozocoautla se ha visto envuelto en constantes operativos entre autoridades y crimen organizado, lo que puso en incertidumbre la realización del tradicional carnaval.
Como dicta la tradición coiteca, el domingo previo al miércoles de ceniza se realizó el desfile del carnaval coiteco, el cual avanzó entre música y aplausos hasta el Parque Central. Los contingentes comenzaron a llenar de vida cada rincón a su paso.
Los chores se hicieron notar con su energía inconfundible. Sus pasos firmes y su vestimenta tradicional captaron todas las miradas, especialmente el característico sombrero conocido como cochombi, símbolo que distingue y da identidad a esta festividad.
Las correlonas, también llamadas coitequitas, desfilaron con entusiasmo contagioso. Con sonrisas, color y curadito acompañaron el recorrido sumándose al espíritu festivo que envolvió al pueblo mágico.
La celebración se extendió hacia los distintos cohuinás, donde familias y visitantes continuaron bailando al compás de la marimba, manteniendo viva la tradición en estos espacios distribuidos por todo el municipio.
Al caer la noche, el Parque Central volvió a concentrar la energía del carnaval. La música no cesó y entre baile y convivencia concluyó el primer día de esta fiesta que reafirma la identidad y el orgullo zoque de Ocozocoautla.