Ante la transformación del fenómeno migratorio en la frontera sur y el resto del país, la Iglesia Católica ha adaptado sus estrategias de asistencia.
El nuncio apostólico en México señaló que además de la ayuda humanitaria tradicional en albergues, ahora se prioriza la asesoría jurídica y la intermediación con las autoridades para facilitar la integración laboral de los migrantes que optan por permanecer en México.
“Los obispos están viendo como dar siempre una mejor atención. con la atención espiritual; jurídica y asesoría a los que quieren quedarse a trabajar también en México.”
Monseñor Joseph Spiteri destacó que la atención a la movilidad humana no es una labor improvisada, sino que responde a un esfuerzo coordinado desde una comisión especial en la santa sede.
En este sentido, la Iglesia busca actuar como interlocutor ante las autoridades estatales y federales, gestionando permisos de trabajo que beneficien tanto a los migrantes como a las zonas que requieren mano de obra.
“Haciendo intermediaciones con el gobierno estatal, con el gobierno federal para ver cómo poder ofrecer un permiso de trabajo a estos hermanos y hermanas nuestras.”
Por último, enfatizó que el apoyo pastoral y legal también se extiende a los migrantes mexicanos, particularmente a los chiapanecos que se desplazan hacia el norte del país.