Los metales preciosos registran un fuerte incremento durante el último año. El alza ya impacta su valor, donde ambos metales alcanzan niveles altos frente a los de 2025.
Los precios del oro y la plata mantienen una tendencia a la alza a nivel mundial, impulsados por la incertidumbre económica global y el aumento en la demanda de activos considerados refugio financiero, situación que también se refleja en su valor convertido a pesos mexicanos.
De acuerdo con cotizaciones internacionales de metales preciosos, el oro se ubica alrededor de los 88,000 y 89,000 pesos mexicanos por onza, mientras que la plata ronda entre 1,480 y 1,530 pesos mexicanos por onza en los mercados globales durante la última semana de febrero de 2026.Estos precios pueden variar diariamente según el mercado internacional y el comportamiento del peso frente al dólar.
El crecimiento anual en el precio de los metales preciosos ha sido significativo durante el último año. En el caso del oro, en febrero de 2025 se cotizaba aproximadamente en 49,500 pesos mexicanos por onza, mientras que para febrero de 2026 su valor alcanzó alrededor de 88,000 pesos, lo que representa un incremento superior al 75%, uno de los repuntes más importantes registrados recientemente para este metal.
Por su parte, la plata pasó de cotizarse aproximadamente en 540 pesos en febrero de 2025, a situarse cerca de 1,480 pesos un año después, reflejando un aumento mayor al 170%, impulsado tanto por la demanda de inversión como por su creciente uso industrial.
En México, instituciones financieras reportan valores similares en monedas físicas: por ejemplo, la onza Libertad de plata se vende alrededor de 1,761 pesos, mientras el Centenario de oro supera los 111 mil pesos, dependiendo del banco y la demanda.
Analistas señalan que el oro ha aumentado más del 80% interanual, consolidándose nuevamente como activo de protección financiera ante escenarios económicos inciertos.
El comportamiento actual coloca a los metales preciosos en uno de sus ciclos alcistas más fuertes de la última década, situación que impacta tanto a inversionistas como al mercado de joyería y ahorro físico en México, donde los precios continúan ajustándose casi diariamente.