Cada lunes un salón de belleza del centro de Tuxtla se transforma en un espacio de fe y oración.
Cada lunes un salón de belleza del centro de Tuxtla se transforma en un espacio de fe. Aquí, una estilista ha empezado con una devoción chiapaneca: el rezo de los siete lunes en honor al Justo Juez.
El culto al Justo Juez es una devoción popular arraigada en comunidades de Chiapas. En las últimas décadas ha tomado fuerza entre creyentes que buscan protección, justicia o solución a problemas difíciles.
Durante siete semanas consecutivas, cada lunes por la tarde, el salón cierra unas horas para convertirse en espacio de oración.
Lo que comenzó como una promesa personal hoy reúne a vecinas y clientas que encuentran aquí no solo un servicio de belleza, sino un espacio de encuentro espiritual.