La incapacidad de vivir el tiempo presente, agravada por el uso constante del celular y el bombardeo de noticias en redes sociales, produce síntomas como taquicardia, insomnio y problemas estomacales que frecuentemente se confunden con enfermedades cardiacas.
En una sociedad que vive a “hipervelocidad”, la sensación de que el tiempo nunca es suficiente se ha vuelto una constante que detona graves problemas de salud mental. El psicólogo Andrey Pérez advierte que la hiperconexión digital, especialmente a través del celular, está provocando que la población viva anticipada al futuro, generando cuadros de ansiedad constantes.
De acuerdo con el especialista, estar en muchas partes al mismo tiempo —como trabajar mientras se resuelven problemas de pareja o se planea el día siguiente— impide que el cerebro registre el momento presente. Esta falta de conciencia plena provoca que el cuerpo se desregule, manifestando síntomas como taquicardia, insomnio, respiración agitada y problemas estomacales.
El especialista señaló que en la mayoría de los casos no se requiere medicación, sino pausas deliberadas en la rutina y acompañamiento psicológico.
Pérez destaca que muchas personas acuden incluso al cardiólogo pensando que tienen una afección al corazón, cuando en realidad sufren las consecuencias físicas de “sobrepensar”. “La ansiedad psicológicamente hablando es una respuesta física natural del cuerpo y de la mente ante una amenaza externa; no es dañina, pero es un síntoma de que algo dentro de nosotros está mal”, explicó el psicólogo.
El impacto de las redes sociales es crítico, el bombardeo constante de noticias sobre catástrofes; violencia y crisis mundiales programa al cerebro para mantenerse en un estado de alerta permanente, una tendencia que se agudizó desde la pandemia. Esta situación genera pensamientos intrusivos y catastróficos que hacen que las personas sientan que “se están ahogando” ante las exigencias sociales.
Para combatir este trastorno, el experto señala que no siempre es necesaria la medicación. La clave reside en retomar hábitos saludables y realizar “pausas” en la rutina diaria. “Es necesario hacer una pausa en tu vida, hacer meditación, respiraciones conscientes… para vivir el aquí y el ahora”, afirmó Pérez, subrayando que la higiene del sueño y desconectarse de los dispositivos antes de dormir es fundamental.
Finalmente, la recomendación profesional es buscar acompañamiento psicológico y realizar actividades que fomenten el “sentir” sobre el “pensar”, como hacer ejercicio, convivir con la familia sin dispositivos de por medio, o simplemente observar la naturaleza para volver a conectar con la realidad.
Si experimentas síntomas persistentes de ansiedad, puedes comunicarte con la Línea de la Vida al 800 911 2000, disponible las 24 horas.