Cada jueves de la semana mayor hay familias que mantienen viva una tradición antigua que representa los distintos momentos que vivió Cristo antes de ser condenado.
En Chiapas, la Semana Santa no solo se vive en procesiones y viacrucis. Cada Jueves Santo, hay familias que mantienen viva una tradición antigua y profundamente simbólica: la visita a las siete casas o siete iglesias.
Esta práctica representa los distintos momentos que vivió Cristo antes de ser condenado.
En cada iglesia, las familias se detienen unos minutos para rezar frente al Santísimo Sacramento, que es expuesto especialmente para esta fecha, en un ambiente solemne y de respeto.
Aunque con el paso del tiempo algunas tradiciones han cambiado, la visita de las siete casas sigue presente en Chiapas, recordando que la fe también se camina.