8 chiapanecos emprendieron una travesía que marcaría la historia en 1960: la expedición victoriosa del Cañón del Sumidero.
En 1960 el silencio del imponente Cañón del Sumidero estaba a punto de romperse. Un grupo de 8 valientes chiapanecos emprendió una travesía que marcaría la historia: la expedición del Pañuelo Rojo.
Sin tecnología moderna y certezas, solo con valor, cuerdas y una convicción firme: conquistar el cañón desde sus entrañas. Durante días enfrentaron a corrientes, cocodrilos, paredes verticales y el desafío constante de la naturaleza. Cada paso era incierto pero cada avance, una victoria.
El río Grijalva fue testigo de su resistencia y también de su hermandad. Pasaron los días desde aquel 31 de marzo, hasta que finalmente el 8 de abril de 1960 la expedición emergió victoriosa. En Chicoasén, fueron recibidos con alegría, orgullo y asombro. Habían logrado lo que muchos creían imposible.
Hoy a 66 años de aquella hazaña, el Pañuelo Rojo sigue ondeando como símbolo de valentía, una historia que no solo se recuerda, se honra en cada rincón del majestuoso Cañón del Sumidero.