Para el artista chiapaneco Carlos Balbuena, el centro de la ciudad es un espacio lleno de posibilidades, y justo ahí decidió intervenir un muro.
En Tuxtla Gutiérrez, hay quienes están cambiando la forma en que se vive el arte, sacándolo de las galerías y llevándolo directo al espacio público.
Para el artista chiapaneco Carlos Balbuena, el centro de la ciudad es un espacio lleno de posibilidades y justo ahí decidió intervenir un muro.
Desde pequeño, Balbuena encontró en el dibujo una forma de habitar el mundo. Hoy, con casi 10 años dedicándose formalmente a las artes visuales, incluida su formación universitaria, su trabajo ha evolucionado hacia una búsqueda clara: hacer del arte una experiencia cotidiana.
Su trayectoria lo ha llevado a distintos puntos del país, con exposiciones colectivas e individuales. En una ciudad donde muchas veces se camina sin mirar, la propuesta de Carlos Balbuena es simple pero poderosa: detenerse y contemplar.