Partículas PM2.5 alcanzan niveles peligrosos en la capital chiapaneca, afectando especialmente a grupos vulnerables.
Habitantes de distintos puntos de Tuxtla Gutiérrez reportan en redes sociales y grupos vecinales la presencia de una densa capa de contaminación que reduce la visibilidad y genera sensación de aire pesado, especialmente durante las primeras horas del día y al atardecer.
Ciudadanos han compartido fotografías desde sus hogares, azoteas y fraccionamientos donde se aprecia una bruma sobre la ciudad. Las imágenes coinciden con registros de mala calidad del aire en la zona metropolitana de Tuxtla Gutiérrez, donde el principal contaminante son las partículas PM2.5, según aplicaciones de monitoreo ambiental consultadas por usuarios.
De acuerdo con estos sistemas de medición, la calidad del aire alcanzó este lunes niveles catalogados como “mala”, una condición que implica riesgos para la salud y recomienda reducir las actividades físicas al aire libre. La advertencia es especialmente relevante para niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias. Las partículas PM2.5 son contaminantes microscópicos capaces de ingresar a los pulmones e incluso al torrente sanguíneo.
En Chiapas, esta crisis de calidad del aire impacta directamente a más de 600 mil habitantes de la zona metropolitana de Tuxtla. Los tuxtlecos enfrentan limitaciones en sus actividades cotidianas, especialmente en espacios públicos y recreativos, durante los períodos de mayor contaminación.
Las principales fuentes de estas partículas PM2.5 incluyen incendios forestales, quemas de pastizales, polvo suspendido y emisiones vehiculares. Reportes indican que Tuxtla Gutiérrez ha acumulado decenas de días con mala calidad del aire durante este año, situación asociada principalmente a la temporada de estiaje y a los incendios registrados en diversas regiones de Chiapas.
La Zona Metropolitana de Tuxtla, que también incluye municipios como Suchiapa, Chiapa de Corzo, Berriozábal y San Fernando, ha motivado que las autoridades emitan en distintas ocasiones recomendaciones para evitar actividades físicas intensas al aire libre cuando los niveles de contaminación se elevan. Mientras tanto, las fotografías compartidas por la ciudadanía continúan documentando un fenómeno que ya forma parte del paisaje cotidiano de la capital chiapaneca: un cielo opaco que evidencia los efectos de la contaminación atmosférica.