Usuarios desmienten que el consumo de la hormiga nucú se deba al hambre; la controversia abrió el debate sobre el desconocimiento que existe respecto a las tradiciones alimentarias y la riqueza gastronómica del sureste mexicano.
Una publicación difundida por una página local de Quintana Roo desató una ola de críticas en redes sociales luego de afirmar que en Chiapas “crece el hambre y la pobreza” porque las personas consumen hormigas conocidas localmente como nucú, e incluso otros insectos tradicionales de la gastronomía regional como el zats.
La página aseguró que los chiapanecos han recurrido a comer hormigas y gusanos debido al aumento en los precios de los alimentos, presentando esta práctica como una consecuencia de la pobreza.
La publicación rápidamente generó reacciones de usuarios de distintas partes del país, especialmente de Chiapas, quienes señalaron que el consumo de las hormigas no es una medida desesperada para alimentarse, sino una tradición gastronómica con profundas raíces culturales.
Usuarios señalaron que en diversos estados de México existe una larga tradición de consumir insectos comestibles, como los escamoles en Hidalgo o los chapulines en Oaxaca, por lo que consideraron desinformada y descontextualizada la publicación.
Las críticas también hicieron énfasis en el valor gastronómico y comercial del nucú. Algunos internautas recordaron que las chicatanas pueden alcanzar precios elevados en temporada debido a su alta demanda y a la dificultad de su recolección, por lo que incluso son consideradas un producto gourmet en distintos mercados del país.
El nucú o chicatana es una hormiga voladora que emerge con las primeras lluvias de la temporada. Su recolección forma parte de una práctica tradicional en comunidades de la Depresión Central y otras regiones de Chiapas, donde suele consumirse tostada, en salsa o como ingrediente de diversos platillos.