El textil que portó Lila Downs tomó 5 meses de trabajo y fue confeccionado a partir de un huipil tejido en telar de cintura mediante la técnica de Petet, considerada una de las cinco técnicas textiles más importantes de México.
La riqueza cultural de Chiapas volvió a colocarse ante los ojos del mundo durante la ceremonia de apertura del Mundial 2026, cuando la cantante mexicana Lila Downs apareció luciendo un vestido elaborado con una de las técnicas textiles artesanales más exclusivas y complejas del estado.
La pieza fue creada por la casa textil CATAL, dirigida por el diseñador chiapaneco José Miguel Ramírez Vázquez, conocido en el ámbito artístico como Joss Ramírez, originario del pueblo Totik de Venustiano Carranza.
Su elaboración tomó aproximadamente cinco meses de trabajo y fue confeccionado a partir de un huipil tejido en telar de cintura mediante la técnica de Petet, considerada una de las cinco técnicas textiles más importantes de México.
El Petet es una práctica artesanal que consiste en hilar algodón de manera tradicional utilizando únicamente piedra y palo para separar el algodón en crudo y obtener el hilo. Actualmente, esta técnica se encuentra en riesgo de desaparecer debido a que la mayoría de las artesanas emplean hilo de algodón industrializado.
La creación fue resultado de una colaboración familiar entre Joss Ramírez y su madre, quienes trabajaron juntos en la elaboración del telar y el ensamblaje de las piezas que dieron forma a la prenda.
Además del complejo tejido, el vestido incorpora los característicos plisados artesanales que distinguen a las creaciones de CATAL. Estos son realizados completamente a mano mediante procesos de alta temperatura sobre sedalina, otorgando volumen y movimiento a la pieza.
El huipil también integra un proceso de hilado manual con seda de gusano proveniente de Oaxaca, convirtiéndose en una obra que une las tradiciones textiles de dos estados mexicanos en una sola creación.
Las piezas elaboradas por CATAL pueden alcanzar valores que oscilan entre los 15 mil y los 40 mil pesos, reflejo de los meses de trabajo, la complejidad técnica y el conocimiento ancestral que cada una resguarda.
La presencia de esta creación en la inauguración del Mundial 2026 no sólo representa un reconocimiento al talento de un joven diseñador chiapaneco, sino también un escaparate internacional para las artesanas y artesanos de Venustiano Carranza, custodios de una tradición textil que sigue tejiendo identidad, historia y orgullo para Chiapas.