En Tuxtla Gutiérrez, una silueta de la Virgen de Guadalupe en un árbol del barrio San Francisco congrega la fe y devoción de creyentes por más de una década.
En el barrio de San Francisco, una silueta que los creyentes identifican como la Virgen de Guadalupe se ha convertido desde hace más de 10 años en un sitio de oración. Vecinas aseguran que la imagen apareció de manera inesperada en el tronco de un árbol y, desde entonces, personas acuden para encomendarse y dejar flores o veladoras.
Las vecinas recuerdan que el hallazgo rápidamente llamó la atención de los habitantes del lugar. Fotografías comenzaron a circular y, aseguran, incluso un sacerdote acudió para observar la figura que hoy es motivo de devoción para familias vecinas.
Con el paso de los años, alrededor del árbol también se han tejido historias que alimentan la fe de quienes llegan hasta este rincón. Aseguran haber recibido favores relacionados con la salud, el trabajo o problemas familiares, por lo que regresan para agradecer.
Para los vecinos, más allá de si se trata de una figura natural o no, el sitio representa un espacio de esperanza y oración. Por ello mantienen el lugar limpio e invitan a quienes profesan esta devoción a visitarlo con respeto.