Memoria viva del mercado Juan Sabines

Escrito el 11/04/2026
Redaccion

El mercado Juan Sabines de Tuxtla Gutiérrez cumple más de cinco décadas como centro de abastos. Historia, transformación y memoria viva del comercio chiapaneco.

Más de cinco décadas atestiguando la transformación del centro de abastos

Habían pasado tan solo 22 días del lamentable episodio en la Plaza de las Tres Culturas en la Ciudad de México, que marcaría la vida del país, cuando un 24 de octubre de 1968 se inauguraba el mercado Gustavo Díaz Ordaz, hoy Juan Sabines, en el corazón de la capital chiapaneca.

Allí, Daniel Homero Monterrosa Ballinas inició su camino como comerciante en locales establecidos, antes de que los proyectos de desarrollo urbano contemplaran la erradicación del ambulantaje para concentrar la actividad económica en un solo recinto.

“Entonces cuando construyeron acá este mercado, la idea fundamental era levantar el ambulantaje, dejar limpio totalmente. Total que en ese entonces éramos dos grupos. Como siempre, siempre hay divisiones en el mercado, CTM y CNOP. La mayoría la tenía la CNOP, eran más de 300 ellos. Casi en su mayoría eran locatarios del interior del mercado Pascasio Gamboa. Y éramos como 40 o 50 nosotros. Hasta que un día ya construyeron el mercado y nosotros no nos queríamos pasar. Era una cuadra”, indicó.

Monterrosa Ballinas señaló que la transición no fue sencilla, pues el gremio de comerciantes se centraba fracturado en dos grupos, la CNOP, que albergaba a más de 300 locatarios del antiguo mercado Pascasio Gamboa, y el grupo de don Daniel, una minoría de apenas 50 personas que se resistía al traslado por temor a perder su patrimonio.

“No queríamos y no queríamos. Y todos los demás grupos contraídos rapidito tomaban posesión de sus lugares, escogían los mejores locales. Entonces ya cuando un día nos dice nuestro dirigente, bueno compañeros, nos invitaron a una reunión, ya debemos ya tomar posesión de sus locales”, recordó.

Al final, la suerte y el compañerismo definieron su destino, entre el local 53 y 54, don Daniel eligió el primero, marcando así el inicio de una permanencia que se ha extendido por más de cinco décadas.

A lo largo de los años, el mercado ha mudado de piel a través de múltiples remodelaciones, algunas nacidas de la emergencia, como cuando la caída de una marquesina durante el mandato de Vicky Rincón obligó a repensar la seguridad del edificio.

“Es que en ese entonces de ella se cayó parte de la marquesina y hubieron personas heridas en ese entonces. Entonces ella se tuvo que… se le prendió el foco pues para mandarse una remodelación para que esto mejorara. Y luego en la época creo de ella, no recuerdo bien bien, que se hizo otra remodelación de esto del techo. Porque antes en lo que era la estructura nosotros lo pagamos. La primera estructura metálica que hubo. Entonces ya se quitó todo ese material cuando nos trasladamos al Parque Central”, remarcó.

Uno de los capítulos más polémicos en su memoria es el cambio de nombre del mercado. Don Daniel confesó haberse opuesto rotundamente, pues califico a la designación como una imposición política aceptada por dirigentes complacientes.

“Entonces cuando escucharon, dice, este, ¿cómo se va a llevar al mercado? Que siga Díaz Ordaz, que siga no sé qué, o Juan Sabine. Ay, Juan Sabine, mi papacito, ¿qué quiere Juan Sabine? Decían muchas mujeres, las mujerada allá adentro. Se alocaron por ello. No, no, Juan Sabine. Y como decimos, realmente tienen razón porque salieron beneficiadas ellas, bueno, todos. Y hasta eso, se dice que les costó mucho trabajo porque Juan Sabine, siendo presidente municipal, no pudo conquistarnos, no pudo”, apuntó.

Hoy, tras casi 57 años de labor ininterrumpida, Don Daniel se reconoce como uno de los últimos fundadores que aún recorre esos pasillos, y mientras hace memoria de quienes ya partieron, contempla con satisfacción el fruto de su esfuerzo.