La alerta sísmica se activó en distintos puntos tras el sismo registrado en Guerrero, generando momentos de tensión entre la ciudadanía, pero también permitiendo una reacción preventiva oportuna.
De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional, el movimiento fue de magnitud 6.5, ocurrido en el municipio de San Marcos, Guerrero, y hasta las primeras horas de la tarde se habían contabilizado más de 500 réplicas, la mayor de ellas de magnitud 4.7.
El sonido de la alerta cumplió su función principal: advertir con anticipación y brindar segundos clave para que la población tomara medidas de seguridad.
Autoridades de protección civil han reiterado que este sistema de alertamiento temprano es fundamental en una región con alta actividad sísmica como el sur del país, ya que contribuye a reducir riesgos y posibles afectaciones ante sismos de mayor magnitud.
La activación de la alerta también abrió el diálogo entre la población, quienes coinciden en que, aunque genera alarma momentánea, se trata de una herramienta necesaria que puede marcar la diferencia entre la prevención y una tragedia.
Especialistas insisten en que, además de contar con sistemas de alerta funcionales, es indispensable que la ciudadanía conozca los protocolos de actuación antes, durante y después de un sismo, para responder de manera correcta cuando la naturaleza vuelve a sacudir al país.
