El secretario precisó que las revisiones a estos sistemas continúan de manera permanente, como parte de la estrategia preventiva de la dependencia municipal.
Como parte del programa de reducción de riesgos por la temporada de lluvias, la Secretaría de Protección Civil de Tuxtla Gutiérrez mantiene una vigilancia permanente en los embovedados e interceptores pluviales de la capital para detectar daños estructurales que no son visibles a simple vista.
Eder Mancilla Velázquez, titular de la dependencia, informó que estas incursiones buscan anticiparse a posibles desastres; recordó que el año pasado se intervinieron los embovedados de San Pascualito y San Roque, mientras que recientemente se atendió un colapso en el área conocida como El Cocal, sobre el Boulevard Belisario Domínguez y 16 Poniente.
La relevancia de estas revisiones radica en la seguridad de la población, ya que, según advirtió Mancilla, el deterioro subterráneo representa un riesgo latente: “Algo que no se ve, puede ocasionar un gran accidente”.
Las acciones se desarrollaron en el marco de un operativo más amplio que incluyó el desazolve del río Sabinal y sus 23 arroyos, del que las autoridades retiraron más de 50 camiones de volteo con material de arrastre.
Además de la infraestructura pública, Protección Civil instó a la ciudadanía a colaborar en la limpieza de la ciudad, señaló que quienes realicen podas de árboles deben solicitar permiso a la Secretaría de Medio Ambiente y entregar el material vegetal picado y embolsado para facilitar su recolección y evitar que los vientos dispersen los residuos.
Finalmente, la autoridad puso a disposición de las y los tuxtlecos el servicio de valoración de riesgos; en caso de detectar socavones, hundimientos o fracturas en sus viviendas, los ciudadanos pueden solicitar una inspección técnica para obtener una constancia que determine el nivel de peligro en el que se encuentran.
