Tanto en la zona metropolitana como en municipios y regiones indígenas se preparan para vivir jornadas de fe y tradición, una manifestación cultural profundamente arraigada en la fe chiapaneca.
Diversos municipios y regiones de Chiapas se preparan para vivir una de las tradiciones más representativas de la Semana Santa: los viacrucis vivientes, donde cientos de fieles participan en la recreación de la Pasión de Cristo en calles y espacios públicos.
En la capital chiapaneca, particularmente en la colonia Chapultepec, al norte poniente de Tuxtla Gutiérrez, ya se afinan los últimos detalles para esta escenificación considerada una de las más significativas de la ciudad. El viacrucis es organizado por la parroquia local y contará con la participación de decenas de actores.
El recorrido está programado para el Viernes Santo a partir de las 9:00 de la mañana, iniciando en calles de la colonia, con salida desde la zona de Monte Azul,y concluyendo en el templo, en un trayecto que puede extenderse por aproximadamente tres horas debido a su longitud.
Además, autoridades religiosas han señalado que esta representación reúne a cerca de 50 participantes, principalmente jóvenes, quienes durante semanas se preparan para dar vida a esta tradición que cada año congrega a familias enteras.
En el municipio de Berriozábal, también se alistan celebraciones similares. Se realiza durante la mañana del Viernes Santo, partiendo de los templos principales y recorriendo calles céntricas del municipio, donde habitantes acompañan con rezos y cantos.
Por su parte, en la región de los Altos de Chiapas, que incluye municipios como San Cristóbal de Las Casas, Chamula y Zinacantán, las actividades adquieren un carácter aún más arraigado en las tradiciones indígenas y religiosas.
En estas comunidades, los viacrucis suelen desarrollarse entre la mañana y el mediodía del Viernes Santo, iniciando generalmente en iglesias principales y avanzando por calles históricas. En muchos casos, las representaciones se combinan con rituales, procesiones y ceremonias propias de cada pueblo, lo que convierte a esta región en uno de los puntos más emblemáticos de la Semana Santa en Chiapas.
