La familia Gómez González se preparó para honrarlo, se realizó el último rezo y también se compartió la comida con una verbena popular.
En el corazón de Tuxtla Gutiérrez, se ha vuelto una tradición que reúne a familias enteras el rezar el séptimo y último lunes dedicado al Justo Juez, una celebración llena de fe y convivencia. La familia Gómez González se preparó para honrar esta devoción.
El punto de encuentro fue el templo de Iglesia de San Roque, donde participaron en una misa especial para agradecer los favores recibidos a Justo Juez.
Al concluir, inició un recorrido por calles del centro de la ciudad, acompañados de música tradicional, marcando así el cierre de esta tradición.
El destino fue el hogar de la familia organizadora, donde se realizó el último rezo y como dicta la costumbre, la fe también se comparte con comida y música.
El séptimo lunes del Justo Juez no solo marca el final de un ciclo religioso, sino también el fortalecimiento de los lazos comunitarios que mantienen vivas las costumbres en Tuxtla.
