Su sabor y su versatilidad en la cocina la hacen única; puede disfrutarse frita, hervida o en recetas tradicionales, quienes la venden y consumen destacan sus propiedades.
En el exterior de los mercados en Tuxtla Gutiérrez, hay sabores que sólo aparecen una vez al año y que para muchos, son imperdibles.
Se trata de la chapaya o chichón, un fruto tradicional que forma parte de la cocina regional y que durante meses es buscado para compartir en la mesa de las familias chiapanecas.
Su sabor y su versatilidad en la cocina la hacen única. Puede disfrutarse frita, hervida o incluso en recetas tradicionales. Pero más allá de su sabor, quienes la venden y consumen destacan también sus propiedades.
Este producto no llega fácil. La chapaya se recolecta en zonas montañosas, donde los recolectores deben caminar hasta tres horas para poder cortarla.
A pesar del esfuerzo para su recolección, sigue siendo un alimento accesible para la población.
Si usted quiere disfrutar de este sabor de temporada, aún está a tiempo. La chapaya o chichón estará disponible hasta finales de abril.
