Durante años este oficio fue realizado por hombres, pero hoy cada vez son más las mujeres que se integran a su elaboración manteniendo vivo el legado familiar.
El ramillete o joyonaqué es una de las expresiones más representativas del arte floral zoque, utilizado en celebraciones y elaborado de forma artesanal. Durante años, este oficio fue principalmente realizado por hombres.
Con el paso del tiempo, esta tradición ha comenzado a transformarse. Hoy, cada vez son más las mujeres que se integran a su elaboración, aprendiendo desde el entorno familiar y manteniendo vivo el legado.
La creación de cada ramillete requiere técnica y paciencia. Dependiendo del tamaño y los materiales, su elaboración puede tomar varias horas, cuidando cada detalle para que la pieza llegue intacta a su destino.
Más allá de lo estético, cada diseño tiene un significado especial según la imagen religiosa o la festividad, reafirmando una tradición que hoy evoluciona sin perder su esencia.
