El 5 de Mayo sigue vivo y con marimba

Escrito el 06/05/2026
Erick Chandomi

El emblemático centro de abasto tuxtleco conmemora más de cinco décadas alimentando familias y construyendo comunidad.

El Mercado 5 de Mayo de Tuxtla Gutiérrez cumplió 51 años de operaciones, reafirmando su posición como uno de los centros de abasto más icónicos de la capital chiapaneca. La celebración reconoce cinco décadas de historia colectiva tejidas entre pasillos llenos de aromas, tradición y esfuerzo generacional.

La locataria Erika Najarro, quien comenzó sus actividades en el mercado desde 1973, es testigo directo de la trayectoria de este espacio. Según su testimonio, el mercado tardó aproximadamente cuatro años en consolidarse desde sus inicios en terrenos improvisados. “Yo empecé en el 73”, relata Najarro, recordando cómo se llevó a cabo la construcción del mercado a través del trabajo colectivo y la organización de los locatarios.

Desde su fundación hace cinco décadas, el Mercado 5 de Mayo ha trascendido su función como simple centro de distribución de alimentos. Se ha convertido en un espacio de construcción comunitaria donde conviven historias personales, recetas heredadas y jornadas de trabajo que han alimentado a miles de familias tuxtlecas. Flor de María Castellanos, otra de las locatarias del mercado, destaca la importancia del espacio: “Muy bonito” el mercado, expresando la satisfacción de quienes día a día atienden sus negocios en el lugar.

Para los chiapanecos, el Mercado 5 de Mayo representa más que un punto de compra; es un patrimonio comercial y cultural de Tuxtla Gutiérrez. El mercado concentra una amplia variedad de productos frescos, alimentos tradicionales como el pozol, y mantiene viva la esencia de la comercialización local frente a las dinámicas del comercio moderno. Su permanencia durante 51 años refleja la resiliencia del comercio tradicional en la capital estatal.

La fundación del mercado respondió a una necesidad histórica de organizar a los comerciantes informales de Tuxtla en un espacio formal. El proyecto representó años de lucha y gestión comunitaria para consolidar lo que hoy es una institución comercial consolidada. Las locatarias como Najarro y Castellanos son depositarias de este legado de organización y persistencia.

Este aniversario se celebra con la presencia de tradiciones vivas como la música de marimba, que año con año acompaña la conmemoración del mercado. La celebración invita a las nuevas generaciones de comerciantes y consumidores tuxtlecos a continuar caminando entre sus pasillos, manteniendo viva una tradición que define parte de la identidad comercial y cultural de Chiapas.