Especialistas advierten que la capital chiapaneca podría estar viviendo una combinación peligrosa entre contaminación, urbanización y pérdida de áreas verdes.
Tuxtla Gutiérrez atraviesa días sofocantes. El calor extremo ya no solamente incomoda ahora también preocupa por la calidad del aire y las condiciones ambientales que afectan a miles de habitantes.
Mientras las temperaturas aumentan, especialistas y ciudadanos advierten que la capital chiapaneca podría estar viviendo una combinación peligrosa entre contaminación, urbanización y pérdida de áreas verdes.
El problema no solamente está en el clima. La sustitución de árboles por concreto, pavimento y construcciones también estaría modificando la temperatura urbana. Calles con menos sombra y materiales que retienen más calor convierten a la ciudad en un espacio cada vez más caliente.
Ante este panorama, el llamado es a crear conciencia colectiva. Desde evitar la quema de basura, sembrar árboles y utilizar más el transporte público, hasta exigir mejores políticas ambientales y urbanas.
