En la capital chiapaneca únicamente sobreviven 2 librerías de interés general, 3 negocios dedicados a la venta de libros usados y 6 librerías religiosas.
El cierre de una sucursal librera en Tuxtla Gutiérrez ha encendido las alarmas entre lectores, estudiantes y promotores culturales de la capital chiapaneca, luego de que en redes sociales comenzara a circular una publicación donde se anuncia el cierre definitivo de la tienda ubicada sobre Avenida Central y 4ª Oriente.
En la publicación se invita a los amantes de los libros a visitar la sucursal antes de su presunto último día de operaciones, anunciado para el sábado 23 de mayo, además de ofrecer descuentos del 25 por ciento en diversos títulos. Hasta el momento, la cadena no ha emitido un posicionamiento oficial confirmando el cierre de esta sede.
Más allá del cierre de una tienda, el suceso volvió a poner sobre la mesa la crisis que enfrentan las librerías físicas en Tuxtla Gutiérrez, una ciudad donde cada vez son menos los espacios dedicados a la lectura y difusión editorial.
De acuerdo con Julio Sánchez Esquinca, representante de la Asociación de Libreros Chiapanecos, actualmente en la capital chiapaneca únicamente sobreviven:
- 2 librerías de interés general
- 3 negocios dedicados a la venta de libros usados
- 6 librerías religiosas
La cifra refleja una notable reducción en comparación con décadas anteriores, cuando el centro de Tuxtla concentraba varios establecimientos dedicados a literatura, textos académicos y revistas culturales.
Especialistas y promotores culturales atribuyen esta disminución a factores como el crecimiento del comercio digital, el consumo de contenido en plataformas electrónicas, los altos costos de operación y la baja cultura de compra de libros físicos en la entidad.
Para muchos lectores, la posible desaparición de Porrúa representa también la pérdida de un punto de encuentro cultural y uno de los pocos espacios donde todavía era posible recorrer estantes, descubrir autores y mantener el hábito de la lectura física en la ciudad.
