Familias chiapanecas siguen preparando caldos ancestrales como el cocido de res en plena ola de calor.
Mientras las altas temperaturas sofocan a miles de chiapanecos, en muchas cocinas persiste una tradición que desafía la lógica del verano: preparar caldos bien calientes como respuesta al sofocante clima.
Generaciones enteras de chiapanecos crecieron escuchando que un caldo ayuda más al cuerpo que las bebidas heladas. “Las mamás siempre decían que el caldo te hidrata mejor”, explica Lucero Aguilar, especialista en comidera tradicional chiapaneca. Esta creencia ancestral sigue vigente en comunidades indígenas y zonas rurales del estado, donde el consumo de caldos en temporada de calor no es una excepción sino la norma.
Entre los caldos más representativos destaca el tradicional wakasiscaldú, comida de origen zoque que en Ocozocoautla de Espinosa también es conocido como Sispolá. Este platillo suele prepararse para fiestas y celebraciones, especialmente en carnaval, cuando las familias se reúnen alrededor de ollas humeantes. “Para nosotros es importante mantener viva esta preparación en cada festividad”, señala Aguilar.
En Chiapas, donde la gastronomía zoque representa una parte fundamental de la identidad cultural, estos caldos continúan siendo la puerta de entrada a saberes ancestrales. Las cocineras tradicionales comparten sus recetas y técnicas de preparación con las nuevas generaciones, asegurando que la tradición no desaparezca en tiempos de modernización y cambios acelerados.
La persistencia de estas prácticas culinarias refleja cómo las comunidades indígenas mantienen vivos sus conocimientos sobre nutrición y bienestar a través de la alimentación. Lo que para el consumidor urbano puede parecer contraintuitivo —consumir comida caliente en plena ola de calor— responde a siglos de observación y adaptación de pueblos originarios.
Estas recetas continúan pasando de madre a hija, de abuela a nieta, en una cadena ininterrumpida que sustenta la identidad gastronómica de Chiapas. Mientras el calor intenso persiste en el estado, los caldos tradicionales siguen siendo la respuesta más antigua y, según la sabiduría zoque, la más efectiva.
