Mientras analizan el caso, consejeros del partido señalaron que esperan una definición desde la dirigencia nacional e incluso no descartan sanciones.
Las declaraciones de la diputada morenista María Isabel Rodríguez Jiménez contra la diversidad sexual siguen generando reacciones dentro de su propio partido. A un día de la polémica, dirigentes, consejeros y legisladores de Morena han marcado distancia de un discurso que consideran contrario a los principios de inclusión y respeto que promueve la Cuarta Transformación.
La respuesta más contundente vino desde la dirigencia estatal de Morena. Su presidente, Carlos Molina, publicó un posicionamiento en respaldo a las políticas impulsadas por el gobernador y reiteró que el movimiento nació para combatir la discriminación y cualquier forma de exclusión.
Desde el Congreso, diputadas de la propia bancada señalaron que las expresiones fueron una postura personal y no reflejan el trabajo legislativo que, aseguran, ha impulsado avances en materia de derechos humanos, igualdad y reconocimiento de la diversidad.
Mientras Morena analiza el caso a través de sus órganos internos, consejeros del partido señalaron que esperan una definición desde la dirigencia nacional e incluso no descartan sanciones, como ha ocurrido en otros estados con militantes que han emitido discursos considerados contrarios a los principios del movimiento. A las críticas también se han sumado colectivos de la diversidad sexual, ciudadanos, activistas y diversos actores políticos, quienes han reprobado los comentarios de la legisladora y exigen una postura firme de su partido.
