Violencia contra la niñez en Chiapas: agresor es heterosexual y está dentro de casa

Escrito el 27/06/2026
Erick Chandomi

Más de 10 mil niñas y niños fueron víctimas de violencia sexual en México este año, con Chiapas entre los estados de mayor riesgo por agresores en casa.

La evidencia científica coincide en que la mayoría son hombres y mantienen una vida heterosexual, incluso con pareja e hijos; Chiapas se encuentra entre los estados de mayor riesgo por agresores en casa. 

El caso de una niña que presuntamente fue entregada por su propio padre para vivir en unión con un hombre adulto volvió a exhibir una de las formas más graves de violencia que enfrentan niñas y adolescentes en Chiapas. La investigación fue dada a conocer esta semana por la Fiscalía General del Estado y ha generado indignación por tratarse de un hecho en el que el principal responsable sería un integrante de la propia familia.

Estudios de ECOSUR, El Colegio de la Frontera Sur, advierten que la violencia sexual infantil ocurre, en la mayoría de los casos, dentro del entorno de confianza de las víctimas. Diversos estudios indican que entre el 65 y el 85% de las agresiones sexuales contra niñas, niños y adolescentes son cometidas por familiares o personas cercanas, como padres, padrastros, tíos, abuelos o conocidos de la familia.

En México, la Red por los Derechos de la Infancia (REDIM), con base en registros de la Secretaría de Salud, documentó que durante 2024 10 mil 613 niñas, niños y adolescentes de entre 1 y 17 años fueron atendidos en hospitales por violencia sexual, la cifra más alta desde que existen registros nacionales. Del total, 11.1% señaló como agresor a su padre o padrastro, sin considerar otros familiares como tíos, primos o abuelos, por lo que la proporción de agresores del entorno familiar es aún mayor.

En Chiapas, organizaciones defensoras de la infancia han advertido que la entidad enfrenta una combinación de factores que incrementan el riesgo para las niñas: pobreza, matrimonios y uniones tempranas, violencia familiar, impunidad y barreras para denunciar. REDIM ubica al estado entre los que presentan mayores desafíos en materia de derechos de la niñez.

Respecto al perfil de los agresores, la evidencia científica internacional coincide en que la mayoría son hombres, y muchos mantienen una vida heterosexual, incluso con pareja e hijos. Los especialistas subrayan que la violencia sexual contra menores no está relacionada con la orientación sexual, sino con el abuso de poder, la confianza y la vulnerabilidad de las víctimas.

El reciente caso investigado en Chiapas vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección de niñas, niños y adolescentes, especialmente cuando el riesgo proviene del propio núcleo familiar, donde el silencio, la dependencia económica y el miedo dificultan las denuncias y permiten que estos delitos permanezcan ocultos durante años.