Lo que antes costaba años y miles de pesos en tribunales, ahora se hará en el Registro Civil. El Congreso lo aprobó por 33 votos contra 2 en su última sesión del periodo.
Desde temprano, el Salón de Sesiones del Congreso del Estado se fue llenando de gente que esperó años por este día: personas trans, activistas y colectivos de la diversidad sexual llegaron a presenciar una votación que, para muchas de ellas, llevaba demasiado tiempo pendiente.
Este martes 30 de junio, el Congreso de Chiapas cerró su periodo de iniciativas con dos reformas históricas: una reconoce la identidad de género y el cambio de nombre en documentos oficiales; la otra abre la participación política de las personas de la diversidad sexual y de género. Con ellas, Chiapas se suma a la mayoría de las entidades del país que ya garantizan estos derechos por la vía administrativa.
Hasta ahora, una persona trans en Chiapas que quisiera que su nombre y su género coincidieran con su identidad en el acta de nacimiento tenía que recurrir a un juicio de amparo: un proceso que podía tomar años y costar miles de pesos. Con la reforma, ese trámite pasa a hacerse directamente en el Registro Civil.
La discusión arrancó con el posicionamiento del Partido Acción Nacional, en voz de la diputada Jovannie Ibarra.
Enseguida, dos legisladoras de Morena subieron a tribuna para respaldar la iniciativa y defender el reconocimiento de los derechos de las personas de la diversidad sexual.
El tablero electrónico confirmó el resultado: 33 votos a favor, dos abstenciones y dos en contra. Las dos diputadas que se pronunciaron en contra fueron la propia Jovannie Ibarra, del PAN, y María Isabel Rodríguez Jiménez, de Morena.
Pero el momento más tenso de la jornada llegó después, cuando esa misma legisladora, María Isabel Rodríguez Jiménez, propuso que ambas iniciativas se sometieran a una consulta popular.
La propuesta provocó la reacción inmediata de la activista trans Maricarmen Pereyra, quien desde el público encaró a la diputada y la acusó de promover discursos de odio y de alimentar la violencia que enfrenta la población trans. La sesión tuvo que ser llamada al orden antes de continuar.
Tras el reclamo vinieron los respaldos de legisladoras del Partido del Trabajo, del PRI, de Movimiento Ciudadano y, de nuevo, de Morena. Todas coincidieron en un punto que terminó marcando la jornada: los derechos humanos no se someten a consulta.
Minutos después, con 33 votos a favor, tres abstenciones y uno en contra, el Congreso avaló también la reforma electoral que incorpora acciones afirmativas para garantizar la participación política de las personas de la diversidad sexual y de género.
Entre aplausos y abrazos, las mismas mujeres que llegaron al Congreso salieron con las banderas en alto. Para ellas, las lágrimas del inicio ya no eran solo de espera: eran de un reconocimiento que en Chiapas tardó en llegar y que este 30 de junio quedó escrito en la ley.
