Entre las plantas más solicitadas se encuentran la verbena, el cempasúchil, el estafiate y el ajenjo, utilizadas como remedios caseros para aliviar infecciones, desinflamar el organismo y atender diversos padecimientos estomacales.
Las altas temperaturas combinadas con la temporada de lluvias han provocado un incremento en enfermedades gastrointestinales y respiratorias. Ante este panorama, muchas familias chiapanecas siguen recurriendo a la medicina tradicional, una práctica que ha pasado de generación en generación y que continúa vigente en los mercados populares.
Entre las plantas más solicitadas se encuentran la verbena, el cempasúchil, el estafiate y el ajenjo, utilizadas como remedios caseros para aliviar infecciones, desinflamar el organismo y atender diversos padecimientos estomacales, conocimientos que forman parte de la medicina tradicional mexicana.
Más allá de las propiedades atribuidas a estas plantas, quienes las comercializan destacan el valor cultural de estos saberes, heredados principalmente por las abuelas y mujeres mayores de la familia, quienes durante décadas conservaron y transmitieron este conocimiento ancestral.
Además de mantenerse como una tradición, estos remedios representan una alternativa económica para muchas personas, ya que los manojos de hierbas pueden encontrarse desde 10 hasta 20 pesos y son buscados para atender desde malestares estomacales hasta inflamaciones de riñón y vesícula.
