Erick Morales: De los hospitales al medallero paralímpico

Escrito el 03/06/2026
Redaccion

Atleta chiapaneco de paranatación convirtió la hemofilia en fortaleza

Erick Eduardo Morales Morales tiene 22 años, estudia Ingeniería en la UNACH y representa al Estado de Chiapas en paranatación dentro de la Paralimpiada Nacional.

Lo que pocos saben es que detrás de cada competencia hay una historia de dolor, hospitalización y superación desde los 7 meses de edad, cuando le detectaron hemofilia, una enfermedad que afecta la coagulación de la sangre.

“La hemofilia me la detectaron a los 7 meses de edad. Desde ese entonces he estado en hospitales, desde ese entonces mis papás ya tenían el conocimiento y ya los habían llevado como tal a las terapias a donde tuvieran que ir. Hoy en día, ya tengo 22 años, estoy operado de la rodilla derecha. La hemofilia principalmente afecta lo que es las articulaciones. Yo tengo afectadas las articulaciones de los codos, los tobillos y la más fuerte que es la rodilla derecha”, señaló.

Su infancia fue distinta a la de cualquier niño. Mientras otros jugaban fútbol en el recreo, Erick cargaba bastón y andadera en la primaria, con las articulaciones de rodillas, codos y tobillos dañadas por acumulación de sangre.

“Mi niñez fue diferente. Yo desde que tengo uso de razón sé que he estado en los hospitales, en urgencias, con dolores, y no tuve una niñez como tal plena. Siempre estuve en los hospitales, siempre iba por mi factor o por algún tipo de sangrado”, narró.

Llegó a operarse de la rodilla derecha, donde le colocaron dos placas. Reconoce que en la adolescencia sintió coraje y se cuestionó muchas veces por qué le había tocado ser el primero en su familia con esta condición.

“Y muchas veces sí me preguntaban, me le preguntaba Dios, a mis a mis papás también. El porqué habían El porqué a mí me había tocado, porque en mi caso es una malformación en los genes. La hemofilia es hereditaria y en mi familia no hay nadie que tenga hemofilia. O sea, yo soy el primero, primer hemofílico”, explicó.

Fue precisamente esa operación la que lo acercó a la natación, indicada como rehabilitación. Pronto un entrenador lo invitó a competir y desde entonces no se ha detenido.

En 2022 ganó medalla de plata y bronce en Hermosillo; en 2023, otra plata. En 2025 volvió al podio. Compite en la categoría S10, una de las más disputadas a nivel nacional.

“En el 2024 me quedé dentro del top cinco y el año pasado, en el 2025 me gané plata, pero siempre estaba en el top. La verdad es que en mi categoría es una categoría muy peleada, soy la categoría S10. Y este y pues sí hay atletas de otros estados muy fuertes. El estado de México, Baja California, eh Jalisco. Entonces sí es diferente también el entrenamiento, pero sí ha sido un orgullo para mí, para mis papás, el poder representar al Estado y qué más que traer medallas también”, indicó.

Su mensaje para otros niños que enfrentan el mismo diagnóstico es claro.

“Pero yo le digo a todos los niños que se sienten eh diferentes por tener este padecimiento. Que pues no se desanimen, todo pasa por algo y si les llegó el padecimiento es por algo, que tienen planes pendientes y este y que sigan sus planes”, apuntó.

Erick Morales: De los hospitales al medallero paralímpico